¿Está su bebé estresado?

09 julio, 2020 / Mateusz

Por lo general, no asociamos emociones como el estrés con la infancia. Sin embargo, resulta que inconscientemente podemos darle a nuestro pequeño una dosis suficiente de estrés que afectará su desarrollo y funcionamiento. ¿Qué es el estrés infantil? ¿Cómo se manifiesta y cómo prevenirlo?

¿Cómo puede estresar a su bebé?

Tal pregunta, a menudo con connotaciones irónicas, es hecha por muchos padres nuevos. Nuestro objetivo es proporcionar a nuestro bebé la máxima comodidad, pasamos meses eligiendo la carriola más cómoda, los dispositivos relajantes, los juguetes susurrantes y los tapetes de masaje, y luego nos preguntamos qué más podría necesitar una persona tan pequeña. ¡Pero espere!… Este pequeño ser no necesita nada de todo esto en absoluto. Además, un exceso de artilugios puede ser una fuente importante de estrés. Después de todo, durante 9 meses, lo único que experimentó fue sonidos suaves y apagados, oscuridad y poco espacio.

Inmediatamente después del nacimiento, el bebé experimenta muchos estímulos impactantes del medio ambiente. De repente hace frío y está brillantemente iluminado; es levantado, vuelto a bajar, oye voces que hasta ahora eran completamente ajenas a él o solo estaban se escuchaban amortiguadas. Entonces, ¿realmente necesita el carrusel sobre el catre para calmarse?

Síntomas de estrés en un bebé.

El síntoma más obvio de estrés en un bebé recién nacido es llorar. Desafortunadamente, cuando nace el bebé, los padres no reciben un manual de instrucciones individual. No sabemos si llorar significa cólico, hambre, necesidad de intimidad o miedo. Entonces, ¿cómo saber si este llanto en particular es una respuesta al estrés u otras necesidades?

– Respiración irregular (acelerada o retenida)

– Cambio en el color de la piel (enrojecimiento, mármol lívido, palidez)

– Aumento o disminución del tono muscular (también disposición asimétrica)

– Ojos cerrados

– Movimientos con la cabeza (girándola hacia los lados)

– Bostezos frecuentes o hipo

– Aumento de la actividad física, lloriqueando y finalmente llorando

Estas son señales graduales y cada vez más claras que el niño envía en situaciones que son demasiado difíciles para él. Si los padres no los leen como información sobre estar abrumado o estresado, habrá problemas para dormir, alimentarse, vestirse, bañarse, protestar, cambiar pañales: estas son señales de alarma.

Entonces, ¿qué necesita su hijo? Un bebé necesita la cercanía de mamá y papá para ser feliz. Necesita paz y rutinas regulares de actividad y hora de acostarse.

Ningún extremo es bueno

Antes de tirar todos los aparatos e instalar paneles de insonorización en la habitación de un bebé, lea estas oraciones importantes. Como saben, el equilibrio en los extremos, casi nunca funciona, ni para un adulto ni para un recién nacido. No debemos vivir bajo estrés, pero tampoco debemos deshacernos de él por completo de nuestra vida cotidiana (un evento poco probable, incluso si quisiéramos).

La psicología divide el estrés en angustia (negativo) y eustress (positivo), es decir, uno que nos ayuda a adquirir nuevas habilidades. Si por algún milagro eliminamos todos los factores estresantes que pueden aparecer en la vida de nuestro hijo, sin duda detendremos su desarrollo.

El problema surge cuando el estrés es demasiado intenso y prolongado. Incluso el estrés positivo, si dura demasiado, puede tener efectos negativos. ¡Recuerda esto!